
Desde los tiempos de The Dragon (1995), la fundición a la cera perdida es una firma distintiva de Montegrappa: se utiliza para esculpir revestimientos, terminales y componentes decorativos en muchas de nuestras ediciones limitadas más célebres.
La fundición a la cera perdida, técnica utilizada en la producción de joyas desde hace más de 4.000 años, requiere una gran maestría en la escultura y en la realización de los moldes. Cada elemento, incluso el más elaborado, se funde individualmente y se acaba a mano.


La cera esculpida se encierra en moldes de yeso o sílice, que se presurizan, endurecen y cuecen en un horno para derretir la cera (de ahí el término «a la cera perdida»). A continuación, los elementos individuales se funden utilizando los moldes así obtenidos.
El grabado en bajorrelieve es otra técnica que ocupa un lugar destacado en nuestro repertorio. Ricas en detalles y complejas de ejecutar, estas decoraciones adquieren un aspecto tridimensional, a pesar de su textura superficial.


Generalmente aplicado a la plata y al oro, el grabado en bajorrelieve —o bas-relief— permite obtener sorprendentes variaciones de profundidad e intensidad, como en el modelo Hemingway: The Adventurer (2020).
La técnica del cloisonné aporta colores ricos y vibrantes a los metales preciosos. El esmaltado a mano exige una gran concentración y una gran pericia en el trabajo del metal. El más mínimo error o imperfección puede comprometer la calidad del resultado.


Las gemas preciosas y semipreciosas son símbolos de eternidad que acentúan el lujo, capturan la energía o embellecen las creaciones exclusivas del Atelier. Nuestra maestría en el engastado es el resultado de décadas de experiencia.

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